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Manejamos desde Washington. Más de cuatro horas de camino. No somos fans de los Steelers o Buccaneers. Pero Vicente y yo teníamos una meta. Conocer un nuevo estadio. Esta vez tocó el Acrisure Stadium, casa de los Acereros de Pittsburgh. Para mí, el estadio #15 que visito.]]>
Manejamos desde Washington. Más de cuatro horas de camino. No somos fans de los Steelers o Buccaneers. Pero Vicente y yo teníamos una meta. Conocer un nuevo estadio. Esta vez tocó el Acrisure Stadium, casa de los Acereros de Pittsburgh. Para mí, el estadio #15 que visito.
Hace poco les platiqué sobre mi meta de conocer todos los estadios de la NFL. Esto empezó con mi primer partido, cuando llegué a Washington como estudiante.
La paternidad y la pandemia pusieron pausa a mis planes. El último estadio nuevo que había visitado fue el Levi’s Stadium para ver la final de la Conferencia NFC, con mi primo Miguel. Esto fue en 2020, pocos meses antes del inicio de la cuarentena.
Regresé a un partido de americano el año pasado en Philly. Por la oleada de ómicron, me rajé de ir a más juegos.
Pero desde el offseason, los planes de ir a un partido de americano se reactivaron. Afortunadamente, tengo algunos amigos que también gozan de ir a juegos, aunque no sea de sus equipos. Un de ellos es Vicente, con quien comparto la experiencia del único Super Bowl al que he ido.
El plan para 2022 era ir a un estadio nuevo. De preferencia en una ciudad que pudiéramos llegar manejando desde DC. Pittsburgh fue la mejor opción. Está pesado manejar entre 8 y 9 horas totales para ir y regresar en un día. Pero nos animamos para conocer el recien renombrado Acrisure Stadium.

El partido estuvo flojo. No hubo muchas emociones a la ofensiva. Tampa no generó gran cosa y el G.O.A.T. terminó frustrado gritándole a su línea ofensiva.
Desde antes, Vicente y yo decidimos que apoyaríamos a los locales. Fue buena estrategia de inmersión para entrar en ambiente con la gente en el estadio. Para ello, cada uno nos armamos con la tradicional “Terrible Towel”.
Al final, estuvo muy bien la ida al Acrisure Stadium de Pittsburgh. Aunque muchos prefieren asientos a la altura de la yarda 50, nosotros decidimos ir a la zona detrás de touch, en la cabecera que tiene vista a la ciudad y los ríos. Recomendable si algún día van.

Como datos interesantes del estadio está su ubicación en una zona de la ciudad donde se juntan los ríos Allegheny y Monongahela para formar el Río Ohio. Su capacidad aloja a más de 68 mil aficionados. Llenos totales siempre. Construirlo costó $281 millones de dólares. Su nombre apenas hace un año era Heinz Field, que sustituyó al demolido Estadio de los Tres Ríos.
El primer juego de NFL iba a ser en septiembre de 2001. Pero por los ataques del 11 de septiembre, el debut de los Steelers en su nuevo estadio fue hasta octubre en un partido que ganaron le ganaron a los Bengals.
Una parte padre para ver antes del partido es el Great Hall, que entre otras cosas tiene réplicas grandes de los 6 trofeos Vince Lombarid que ha ganado Pittsburgh. Al final está el Terrible Towel Wall, donde se puede ver la evolución de este emblemático medio de apoyo que surgió durante los playoffs de 1975.
Cierro compartiéndoles más fotos que tomé antes y durante el partido.





Es el oro verde del campo mexicano. Uno de los principales productos frescos que exporta México a Estados Unidos. Desde hace años también se ha convertido en un gran protagonista de la mayor fiesta deportiva estadounidense. Hoy escribimos sobre aguacates y el Super Bowl.]]>
Es el oro verde del campo mexicano. Uno de los principales productos frescos que exporta México a Estados Unidos. Desde hace años también se ha convertido en un gran protagonista de la mayor fiesta deportiva estadounidense. Hoy escribimos sobre aguacates y el Super Bowl.
Semana de Súper Domingo. Evento lleno de estrellas. En la cancha estarán los Jefes de Kansas City y las Águilas de Filadelfia, campeones de la AFC y NFC, respectivamente. En el medio tiempo los reflectores serán de la mismísima Rihanna.
Pero hay otro protagonista del Super Bowl. Estará en la casa, mesa y fiestas de muchos aficionados. Es el aguacate mexicano y, por supuesto, su hijo predilecto, el guacamole.
Desde que llegué a vivir a Washington, me quedó clara la importancia que han alcanzado los aguacates en una de las economía más grandes del mundo.
Su valor no sólo está reflejado en un precio muchas veces arriba de los $2 dólares por aguacate Hass. El éxito de esta fruta es que está en todos lados. En los supermercados, en los menús de los restaurantes y en la mesa de muchos americanos.
Mas allá de la anécdota, aquí les dejo algunos datos e información de la presencia del aguacate mexicano en Estados Unidos:
Avocado consumption per person, each year in the U.S.
1990’s 🥑🥑🥑🥑
Today 🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑🥑#CincoDeMayo #SundayMorning pic.twitter.com/n8ufMMYeqf
— Dept. of Agriculture (@USDA) May 5, 2019
Lo anterior nos muestra la importancia de la fruta verde en el mercado estadounidense. ¿Pero qué onda con los aguacates y el Super Bowl?
Mi primera noción de esta relación fue alrededor de 2009, cuando en un evento, el entonces embajador Sarukhan dijo que era la primera vez que durante el Super Bowl se consumía más guacamole que catsup.
Al parecer en 2017, los americanos gastaron casi $80 millones de dólares en guacamole durante el partido de campeonato de la NFL. Esto representó un consumo por persona de $13.50 dólares.
Hoy se consumen más de 8 millones de toneladas de guacamole durante el Súper Domingo, que es el segundo día de mayor consumo alimenticio en los Estados Unidos, sólo después de Thanksgiving.
Como dato final, la APEAM estima que exportaría un total de 130,000 toneladas de la fruta verde para este Super Bowl. Esto implica que cada 7 minutos se estaría enviando un trailer repleto de aguacates.

En 2017, los aguacates mexicanos dieron el siguiente paso. De la mesa, menús y fiestas, entraron también a la transmisiones del gran partido.
A través de la marca Avocados from Mexico, que promociona los aguacates mexicanos en Estados Unidos, la fruta entró en el grupo de productos selectos que se anuncian en un Super Bowl. El costo son varios millones de dólares por 30 segundos de fama.
Este año Avocados from Mexico tendrá su octavo anuncio de Super Domingo. Mi favorito es el primero de todos, donde sale el legendario Jerry Rice. El anuncio es sobre “First Draft Ever”, en el cuál México selecciona al aguacate, a pesar de que el oso polar soñaba con “beach, beach, beach…”. Les dejo aquí el video.
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Juntos por 14 años. Estuvieron cerca, pero nunca consumaron su relación con un anillo de campeonato. Hace diez años cada quien siguió su camino. Sólo así lograron su sueño. Esta temporada, el coach Andy Reid y Filadelfia regresan a un Super Bowl. A ese partido final que no pudieron llegar juntos.]]>
Juntos por 14 años. Estuvieron cerca, pero nunca consumaron su relación con un anillo de campeonato. Hace diez años cada quien siguió su camino. Sólo así lograron su sueño. Esta temporada, el coach Andy Reid y Filadelfia regresan a un Super Bowl. A ese partido final que no pudieron llegar juntos.
Si eres chavo, posiblemente sólo identifiques a Andy Reid como coach de los Jefes de Kansas City. Lleva con ellos las últimas 10 temporadas. Casi todas con excelentes resultados. De esos que pueden considerarse dignos de una dinastía de la AFC.
Si eres chavorruco o simplemente ruco, seguro sabes que Reid tiene más historia en el banquillo de un equipo. Y que esa historia incluye a su próximo rival en el Super Bowl: las Águilas de Filadelfia.
Hoy es un grande. Consumado como uno de los mejores coaches de la NFL. Seguramente llegará al Salón de la Fama. Pero como todas las personas, Andrew Walter Reid tuvo que iniciar su camino en algún lugar. Ese sitio fue Philly.
Con muy pocos años de experiencia en la NFL (todos con los Green Bay Packers), ninguno de ellos como coordinador, Reid dio el gran salto que muchos entrenadores buscan: ser entrenador en jefe de un equipo de la NFL.
Después de una primera temporada de sólo 5 victorias, Reid acumuló 125 más durante su tiempo en Philly. A esas, se sumaron 10 triunfos en postemporada.

24 October 2010: Eagles at Titans- Andy Reid – The Philadelphia Eagles lost to the Tennessee Titans today on LP Field in Nashville, Tennessee with a final score of 37-19.
En total, durante 14 años juntos Andy Reid y Filadelfia tuvieron 6 títulos divisionales, 9 visitas a los playoffs, 5 juegos de campeonato de la NFC, 4 de ellos en años consecutivos.
Sin embargo, siempre hay un pero. El ‘pero’ de Andrew Walter fue que nunca ganó un anillo de Súper Tazón con la Águilas. Después de 23 años de ausencia, Filadelfia llegó con Reid al Super Bowl en febrero de 2005. Pero fueron víctimas de la dinastía de Belichick, Brady y los Patriots.
Al acumular dos temporadas sin playoffs, la última de estas con marca perdedora, la Águilas decidieron darle las gracias a Reid.
Las incógnitas surgían para ambos lados. Los aficionados se preguntaban si algún día Filadelfia ganaría un Super Bowl. Había perdido dos en su historia. Los memes no perdonaban, al apuntar que cualquier persona comprometida tenía más anillos que los Eagles. Con Reid, los expertos se preguntaban si tenía madera para hacer campeón a un equipo.
Al final, el tiempo le dio a cada quien su oportunidad y recompensa.
El primer turno fue para Filadelfia. En febrero de 2018, tuvieron su revancha y vencieron a los Patriots, con Nick Foles en los controles. El QB suplente pasó a la historia por la jugada sorpresa “Philly Special”, en la que cachó un pase de anotación en cuarta y goal.
Curiosamente, el entrenador que finalmente hizo campeón a las Águilas fue Doug Pederson, pupilo de Andy Reid como jugador, coach asistente y coordinador ofensivo.
A Reid la gloria le llegó dos años después. Su exitosa carrera con Kansas City la coronó con su primer trofeo Vince Lombari, cuando venció a los Niners en febrero de 2020.

MIAMI GARDENS, FL – FEBRUARY 02: Kansas City Chiefs Head Coach Andy Reid gets gatorade poured on him after winning Super Bowl LIV on February 2, 2020 at Hard Rock Stadium in Miami Gardens, FL. (Photo by Rich Graessle/PPI/Icon Sportswire)
Con los Jefes, “Big Red” ha continuado su carrera legendaria. Es el único coach en ganar más de 100 juegos y al menos 4 juegos de campeonato de conferencia seguidos, con dos equipos diferentes. Sus récords en postemporada sólo están detrás de otros dos históricos, Landry y Belichick.
Andy Reid y Filadelfia por primera vez juntos en un Super Bowl. Pero en bancas opuestas. Sin embargo, esta no es la primera vez que se enfrentan en una final un coach y su ex equipo.
Lo sé bien porque el último Súper Domingo de mis Raiders fue contra Gruden y Tampa. No nos fue nada bien, a pesar de tener al MVP Ganon, Jerry Rice y Tim Brown.
Con el enfrentamiento entre Reid y las Águilas, serán 5 las veces que coinciden en un Súper Tazón viejos conocidos. En los cuatro encuentros previos el récord ha sido parejo, 2 victorias y 2 derrotas.
Big Red y los Jefes tienen más experiencia, pues este es su tercer partido de campeonato en cuatro años. Pero un domingo de Super Bowl cualquiera, todo puede pasar. Ojalá el juego sea un gran espectáculo.
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Época de playoffs. Sentimientos encontrados. Por un lado, hay menos partidos. Por el otro, los encuentros suelen ser mejores. La ronda de comodines de la NFL no defraudó. Comparto aquí algunos apuntes después de los primeros seis juegos de postemporada.]]>
Época de playoffs. Sentimientos encontrados. Por un lado, hay menos partidos. Por el otro, los encuentros suelen ser mejores. La ronda de comodines de la NFL no defraudó. Comparto aquí algunos apuntes después de los primeros seis juegos de postemporada.
Es enero. Eso significa que el americano profesional entra en su etapa final. El pasado sábado, domingo y lunes tuvimos los 6 partidos de la ronda de comodines de la NFL. Ahora sí, literalmente pierdes y te vas. Con las manos vacías. Sin importar lo que hayas hecho antes en la temporada regular. No hay espacio para resbalones.
En Detrás de Touch nos animamos a entrarle al Super Bowl Challenge con nuestras proyecciones para todos los juegos de playoffs. En la ronda de comodines nos fue muy bien. Seis de seis. Mucha suerte.

Mas allá de los pronósticos atinados o no, veamos qué nos dejó esta primera semana de postemporada. Para ellos, les dejo 7 apuntes con comentarios después de la ronda de comodines de la NFL.
Trevor Lawrence has never lost on a Saturday in high school, college or in the NFL 🤯 pic.twitter.com/6I8nTGUBnQ
— FOX Sports: NFL (@NFLonFOX) January 15, 2023
Estaban en la lona al medio tiempo. Humillados en casa. En ceros. Pero se levantaron. El regreso más grande en la historia de la NFL. Muchos aún dudan de ellos. ¿Están listos los Vikingos de Minnesota para ser serios contendientes al título?]]>
Estaban en la lona al medio tiempo. Humillados en casa. En ceros. Pero se levantaron. El regreso más grande en la historia de la NFL. Muchos aún dudan de ellos. ¿Están listos los Vikingos de Minnesota para ser serios contendientes al título?
No son un equipo muy popular. Tal vez porque nunca han ganado nada. Cero trofeos Vince Lombardy en su historia. Cuatro visitas al Súper Bowl en la década de los 70s. Cuatro derrotas. Incluida una contra mis queridos Raiders, comandados por el legendario John Madden.
Pero este año parece diferente. Estamos a mediados de diciembre y los Vikingos de Minnesota tienen récord de 11-3. Hace poco amarraron la División Norte de la NFC. Están justo donde un equipo quiere estar en la recta final de la temporada regular.
Sin embargo, los expertos siguen dudando de ellos. Rivales fáciles. Victorias apretadas. Derrotas dolorosas contra equipos buenos. Pero si vas 11-3 en la NFL, debe ser algo más que suerte.
Analicemos por un momento a los Vikingos de Minnesota. Equipo con segundo mejor récord en la Conferencia Nacional de la NFL.
Lo dijimos después de la semana 1. Un cambio de coach puede ser la diferencia para un equipo. Ese ha sido el caso de los Vikings este año.
Con más o menos la misma base de jugadores, los resultados de Minnesota en 2022 contrastan con los de la temporada pasada. Eso se lo pudiéramos atribuir a Kevin O’Connell, coach debutante en la NFL, después de ser campeón con los Rams como coordinador ofensivo.
Su mente ofensiva ha encajado perfecto con Jefferson, Cook, Thielen, Cousins y demás talento que tienen los Vikingos de Minnesota. A pesar de ser joven y tener sólo tres años más que su QB titular, O’Connell ha sabido entender y ganarse a sus jugadores.
Los mejores entrenadores que tuve, sentí que les importaba. No sólo mi producción en la cancha, sino el proceso para llegar a ese punto… Dales el por qué y las razones detrás de todo lo que haces. Así los jugadores te seguirán. Eso es lo que buscamos en el equipo.

MINNEAPOLIS, MN – SEPTEMBER 11: Minnesota Vikings head coach Kevin O’Connell takes the field before an NFL game between the Minnesota Vikings and Green Bay Packers on September 11, 2022 at U.S. Bank Stadium in Minneapolis, MN.(Photo by Nick Wosika/Icon Sportswire)
Quienes dudan de los Vikingos este año dicen que muchas de sus victorias han sido por márgenes cerrados y contra equipos débiles. Para ser exactos, 10 de sus 11 victorias han sido por 8 puntos o menos. Sólo ganaron con clara ventaja el season opener contra Green Bay.
Sin embargo, ¿quién dice que para que te tomen en serio tienes que aplastar a tus rivales cada semana? De hecho, las cifras muestran que en el 47% de los partidos de la NFL, el margen de victoria es de 7 puntos o menos.
Minnesota claramente está arriba de ese promedio. Pero también hay que reconocer algunas victorias importantes que ha tenido. Una de ellas, el partidazo contra los Bills en el mismo Buffalo.
Esta última semana pasaron de hacer el oso, a lograr el regreso más grande en la historia de la NFL. Si no viste el partido, los Colts iban aplastando a los Vikings 33-0 al medio tiempo. ¡Los Colts!
Al final, el partido se fue a OT y Minnesota ganó 39-36. Rompieron así el récord del mayor regreso en la historia de la liga (32 puntos de desventaja), que logró Buffalo en un juego de postemporada épico de 1992 contra los Petroleros de Houston y Warren Moon.

MINNEAPOLIS, MN – DECEMBER 17: Minnesota Vikings place kicker Greg Joseph (1) is lifted on teammates shoulders after kicking a game winning field goal during the NFL game between the Indianapolis Colts and Minnesota Vikings on December 17th, 2022, at U.S. Bank Stadium in Minneapolis, MN. (Photo by Bailey Hillesheim/Icon Sportswire)
Para tener éxito, en la NFL importa mucho ganar en enero. Eso quiere decir que, uno, estás en los playoffs, y dos, que te acercas al Super Bowl.
Los Vikingos de Minnesota no han sido especialistas en eso. Desde 2010, tienen 8 temporadas sin playoffs, dos de one-and-done, y sólo dos victorias en enero. En el 2017 estuvieron a un juego del Super Domingo, pero los despacharon los Eagles en la Final de Conferencia.
Es justo este punto el que los escépticos de Minnesota plantean. ¿Podrán ganar en la postemporada?
Entre las razones expuestas están las derrotas dolorosas contra equipos buenos de la NFC, como Philly o Dallas. Está última por un humillante 40-3 a domicilio.
En el americano se dice que las defensas ganan campeonatos. La de los Vikings no es precisamente la mejor de la liga. De hecho es un talón de Aquiles este año. Antes del partido contra Indianapolis, Minnesota tuvo cinco semanas seguidas donde sus rivales les despacharon más de 400 yardas totales por juego.
Por último está Cousins. Un QB cumplidor, pero no de élite. Esta temporada va bien, pero desde tiempo se le conoce por “quebarse” en juegos de prime time. No hay más prime time que un partido de playoffs.
Yo les doy el beneficio de la duda. Junto a los Bills, los Vikings son uno de los equipos que más me gusta ver este año. Pero para regresar al Super Bowl tendrán que vencer a Philly y San Francisco, que son los otros dos equipos que veo fuertes para llegar al juego de campeonato. De mientras, felicidades a los fans de Minnesota. Sigan disfrutándolos.

MIAMI GARDENS, FL – OCTOBER 16: Minnesota Vikings wide receiver Justin Jefferson (18) reaches for the pylon with the ball during the game between the Minnesota Vikings and the Miami Dolphins on October 16, 2022 at Hard Rock Stadium, Miami Gardens, FL (Photo by Peter Joneleit/Icon Sportswire)
La espera terminó. Regresó el americano profesional y su temporada regular. Como en todo arranque hubo sorpresas. Sin embargo, no deja de ser la semana 1 de la NFL. Muchas cosas pueden cambiar de aquí a enero. Platiquemos de eso.]]>
La espera terminó. Regresó el americano profesional y su temporada regular. Como en todo arranque hubo sorpresas. Sin embargo, no deja de ser la semana 1 de la NFL. Muchas cosas pueden cambiar de aquí a enero. Platiquemos de eso.
Si te apasiona el americano, seguro también contaste los días para el regreso de la temporada regular de la NFL. Los de hueso colorado estaban frente a la tele, en el estadio o un bar con chelas y alitas, para ver el season opener del jueves por la noche. Probablemente, varios le entraron al maratón del domingo. Y para rematar, nunca falla el Monday Night Football.
Lo que me fascina de este deporte es que no importa que sea la semana 1 de la NFL. Al final no faltan los partidos buenos y emocionantes. En Cincinnati hubo OT definido con gol de campo de último segundo. En Tennessee, Daboll se armó de agallas y fue por el triunfo en lugar de asegurar empate e irse a tiempo extra.
Para ser honestos tambien hubo juegos flojos que quedaron a deber. Uno de ellos fue el Sunday Night Football donde Tampa y los Vaqueros no repitieron el juegazo que tuvieron el año pasado. El Baltimore vs. Jets también estuvo deslucido.
Sin hacer un repaso completo, comparto algunos apuntes y reacciones posteriores a la semana 1 de la NFL. Mis 10 puntos para esta semana son:
Al final, hubo varias sorpresas. Pero eso es típico de la semana 1 de la NFL. Green Bay el año pasado fue humillado por los Saints, y después terminaron como sembrado uno de la Nacional. Denver arrancó con marca 3-0 y ni siquiera llegó a los playoffs.
Lo mejor de todo es que regresó el americano y tenemos mucho de que hablar con amigos, en el trabajo, la familia y por su puesto, aquí en Detrás de Touch.
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Fin de semana de playoffs como pocos. No sólo hubo partidos muy cerrados, pero con finales rayando en lo dramático. La cereza en el pastel fue el Kansas City vs. Buffalo. Pero este show deportivo no es fortuito. La NFL ha evolucionado en su historia poco a poco para convertirse en un espectáculo. La misma liga reconoce que su negocio es el entretenimiento.]]>
Fin de semana de playoffs como pocos. No sólo hubo partidos muy cerrados, pero con finales rayando en lo dramático. La cereza en el pastel fue el Kansas City vs. Buffalo. Pero este show deportivo no es fortuito. La NFL ha evolucionado en su historia poco a poco para convertirse en un espectáculo. La misma liga reconoce que su negocio es el entretenimiento.
Si viste los Juegos Divisionales de este año, es muy seguro que estés de acuerdo que, te guste o no el americano, difícilmente no te emocionarías al ver este tipo de partidos.
Simplemente en Kansas, los Bills y Jefes se dieron con la cubeta e intercambiaron 25 puntos y leads en los últimos dos minutos de juego. Con 13 segundos en el reloj, Kansas logró lo impensable, cruzar el campo de juego para empatar con un FG e irse a OT. ¡13 segundos!
Sin embargo, la NFL no siempre ha sido así. En sus orígenes, los partidos terminaban con pocas anotaciones. En su libro, The League, John Eisenberg reporta que en los primeros años de la NFL, tres cuartas partes de los juegos terminaban con un equipo en ceros. El 10% de los partidos resultaban en un aburrido 0-0. Los juegos eran trabados y poco emocionantes.
A pesar de ser un deporte, los primeros dueños se dieron cuenta que para sobrevivir, crecer y ser rentable, el americano profesional tenían que captar la atención del público. En pocas palabras, la NFL debía ser un espectáculo.
Uno de los promotores de esta visión fue el entonces dueño de los Bravos de Boston (posteriormente Redskins de Washington), George Preston Marshall.
Diez años después de fundada la NFL, el promedio de puntos por equipo por partido era únicamente 8.2. Para Marshall, hombre de negocios más que de fútbol americano, esto era un problema.
En varias reuniones de dueños, les dijo a los Halas, Mara, Rooney y demás líderes de ese entonces:
Me doy cuenta que ustedes saben de fútbol de adentro a afuera, pero como yo lo veo, estamos en el negocio del espectáculo. Y cuando el espectáculo es aburrido, lo dejas para buscar algo más interesante. Por eso quiero cambiar las reglas. Quiero darle al público el tipo de espectáculo que quieren… Caballeros, es momento de darnos cuenta que no sólo estamos en el negocio del fútbol; también estamos en el negocio del entretenimiento.
Desde aquellos momentos en los 1930s, la NFL ha evolucionado y cambiado sus reglas para convertirse cada vez hacer un deporte más espectacular, con muchas anotaciones y emociones para los fans.
Incluso cuando la NFL ha enfretado problemas legales, sus abogados han definido a la liga como un negocio de entretenimiento. Como paréntesis interesante, esto ha llevado a teorías de conspiración sobre posibles arreglos de juegos, que no son ilegales si tu actividad es el entretenimiento y no el deporte asociado.
Lo que pasó el sábado y el domingo en los cuatro Juegos Divisionales fue inédito. Como pocos playoffs que he visto. Sin embargo los finales emocionantes no son nada raros en los domingos de NFL. Tan sólo este año hubo más de 30 juegos de temporada regular que se decidieron en la última jugada del partido.
La vara quedó altísima para los tres juegos que quedan, incluido el Super Bowl. Desde la visión de Marshall, han pasado muchas cosas y años. Es claro que en algún momento, la NFL dejó atrás a muchos otros deportes para convertirse en un gran espectáculo, ¡punto!
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Ya hablamos sobre cómo la NFL y sus equipos son “dueños” de un día de la semana. Las cosas no terminan ahí. Cada año son también parte indispensable del día festivo más importante de los Estados Unidos: el día de Acción de Gracias.]]>
Ya hablamos sobre cómo la NFL y sus equipos son “dueños” de un día de la semana. Las cosas no terminan ahí. Cada año son también parte indispensable del día festivo más importante de los Estados Unidos: el día de Acción de Gracias. Esta relación de Thanksgiving y fútbol americano data de mucho años antes que la NFL fuera creada.
Llevo mas de quince años viviendo en Estados Unidos. Una de las tradiciones que he adoptado y me parecen más interesantes por su espíritu es la celebración de Thanksgiving. Mi familia y yo solemos reunirnos con amigos para compartir y por supuesto ¡ver el americano!
Hoy sabemos que en el jueves de Thanksgiving hay partidos de la NFL. Pero la razón de por qué se juega americano durante el Día de Acción de Gracias va mucho más atrás de la creación de este deporte profesional.
Relatos cuentan que todo empezó años después de que Lincoln declarara Thanksgiving como un día festivo nacional. Al parecer algunos vieron la oportunidad de organizar eventos deportivos en un día libre y de descanso para todo el país.
La tradición de un juego anual inició en 1876 con un partido en Nueva York entre las universidades de Princeton y Yale. La iniciativa fue un éxito. Para 1893 se reporta que 40 mil aficionados asistieron al juego entre estas dos universidades.
Cuando la NFL fue creada en 1920, ya eran costumbre los juegos de americano en Thanksgiving entre universidades y preparatorias.
En su primer año de existencia, la liga adoptó la tradición y tuvo partidos que incluyeron: Akron Pros vs Canton Bulldogs; Decatur Staleys vs Chicago Tigers; o Dayton Triangles vs Detroit Heralds.
Se rumora que los Staleys y Tigers apostaron en ese partido su permanencia en la liga. Los Staleys ganaron 6-0. Curiosamente los Chicago Tigers fueron el único equipo de retirarse de la liga al finalizar la temporada. Los Staleys se mudarían al año siguiente de Akron a Chicago para convertirse en los actuales Osos.
La tradición actual de que en Thanksgiving siempre juegan de local los Leones y Vaqueros, empezó con Detroit en 1934. Su entonces dueño lo vió como una oportunidad de atraer más fans y hacerle competencia a los entonces más populares Tigres de Detroit del béisbol.
Su contribución fue utilizar sus vínculos en los medios de comunicación para que el partido de Thanksgiving contra los invictos Osos de Chicago se transmitiera nacionalmente en 94 estaciones de radio.
Los resultados de ese primer juego fueron una victoria de Chicago por 19-16, 11 mil aficionados más de lo habitual en el estadio de Detroit y el inicio de una tradición para los Leones, que sigue hasta hoy.

DETROIT, MI – NOVEMBER 22: Fans dressed in Thanksgiving attire are seen during a regular season game between the Chicago Bears and the Detroit Lions on November 22, 2018 at Ford Field in Detroit, Michigan. (Photo by Scott W. Grau/Icon Sportswire)
El juego de Thanksgiving en Dallas empezó hasta 1966, cuando el gerente general del equipo lo solicitó a la liga en busca de crecer en popularidad. Ese año los Cowboys jugaron con los Cafés de Cleveland ante más de 80 mil fans. Con excepciones del período 1975-1977, los Cowboys han jugado siempre en Thanksgiving.
Para 2006, la NFL agregó un tercer juego de Acción de Gracias, como parte de sus partidos de Thursday Night Football.
Abajo concluyo con algunos datos interesantes de la historia de los juegos de americano profesional en el jueves de Acción de Gracias. Este año tengo más interés que de costumbre, pues mis Raiders juegan en Dallas contra los Vaqueros.
]]>“In 1989, Madden presented his first Turkey Leg Award to the best player from that year’s game, Reggie White.”
A high honor for Chattanooga’s native son. 💚 https://t.co/S8TYAqEFjr
— Clio in Midnight Green 🌹🐘 (@_CrimsonEagle_) November 24, 2021
Pasó un buen rato. Probablemente como dos años. Ya vacunado y con precauciones, me animé. Mi regreso a un estadio. Primer evento masivo desde el inicio de la pandemia. No me sentí raro. Lo disfrute mucho.]]>
Pasó un buen rato. Probablemente como dos años. Ya vacunado y con precauciones, me animé. Mi regreso a un estadio. Primer evento masivo desde el inicio de la pandemia. No me sentí raro. Lo disfrute mucho. No vi a mis Raiders, pero fue un buen domingo de americano en Philly.
Todo empezó en el offseason. Las vacunas empezaron a estar disponibles y la NFL declaraba que los fans regresarían a los estadios.
La pregunta con mis cuates era, ¿cuándo nos animábamos y a qué juego? Pronto Rodrigo propuso el juego de Filadelfia vs. San Franciso de la semana 2.
Había varios incentivos. Su sobrino Mike es fan de Filadefia. Rodrigo le va a los 49ers y un juego en Philly era buena oportunidad para verlos. Además podíamos ir y venir el mismo día manejando desde DC.
Llegó el día e iniciamos desde temprano nuestro road trip. Después de Baltimore, parada obligada a desayunar en Cracker Barrel. Mi lugar favorito para comer pancakes.
De ahí, a Philly. Tráfico del terror para llegar al estadio. Un poco tarde, pero llegamos a nuestros lugares. Como suele ser, sentados en gayola, a pocas filas del final del estadio. La vista del campo, sin embargo era muy buena.

Un tema clave de la ida al juego era el COVID-19. En mi caso, tuve todo el tiempo un cubrebocas N95. No chelas. No comida. Para evitar estar al descubierto.
Pero en el estadio, como en muchas partes de Estados Unidos, parece no haber pandemia. De los 69,796 aficionados que estábamos ahí, calculo que ni mil llevaban cubrebocas. También dudo que muchos de los presentes estuvieran vacunados.
Desafortunadamente, la liga y los equipos no han tomado medias razonables para estos tiempos. Una de las pocas excepciones son mis Raiders, que decidieron pedir prueba de vacunación para entrar al estadio. No sólo es una medida de cuidado, sino incluso ya incentivó a que varios fans se vacunaran para poder ver a su equipo en vivo.
#Raiders first to require proof of COVID-19 vaccinations to attend home games
via @TheAthletic https://t.co/js9NpvqefQ
— Vic Tafur (@VicTafur) August 17, 2021
En el balance, mi regreso a un estadio para un partido de americano cumplió con las expectativas. Nada se compara con el ambiente de un domingo de americano desde la tribuna.
Posiblemente el siguiente plan sea aquí en DC. O si alguien se anima a ir a Las Vegas a ver los Raiders, avísenme y me apunto. Al fin, ¡ya bajaron de precio los boletos!
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Ya vacunados y después de un año de americano sin aficionados, se antoja regresar al estadio. ¿Por qué no visitar la nueva casa de mis Raiders en Las Vegas? Al buscar boletos mi sorpresa fue que para el season opener vs. Baltimore, ¡no bajan de $700 dólares! ¿Por qué el precio por ir al americano es tan caro, que raya casi en un lujo?]]>
Les platiqué que mi primer juego de NFL fue cuando era estudiante. El precio que pagué entonces se me hacía demasiado. Ridículo. Ya vacunados y después de un año de americano sin aficionados, se antoja regresar al estadio. ¿Por qué no visitar la nueva casa de mis Raiders en Las Vegas? Al buscar boletos mi sorpresa fue que para el season opener vs. Baltimore, ¡no bajan de $700 dólares! El resto de la temporada lo más barato es arriba de $300 por boleto. ¿Por qué el costo de ir a un partido es tan caro, que raya casi en un lujo?
Para empezar hay un tema de oferta y demanda. Comparado a otros deportes como el beis, basket y hockey, un equipo de americano tiene asegurados sólo 10 juegos de local por temporada. Dos de pretemporada y 8 de temporada regular. Sólo hay 10 oportunidades para ver en vivo a tu equipo local. Si no se venden suficientes boletos, tampoco podrás verlos por la tele por las políticas de blackout de la liga.
Esa es la oferta. La demanda de aficionados varía por varios factores. Si el equipo anda bien y con esperanzas de playoffs, la gente se anima más a ir al estadio. En esos casos, los precios son más caros. Si el equipo anda mal, la demanda baja al igual que los precios.
En mi experiencia lo más barato que he pagado fue en Oakland cuando mis Raiders no jugaban a nada. Treinta dólares hasta abajo, yarda 40. Lo más caro en temporada regular fue ver un season opener en Green Bay, abajo de la zona de palcos.
Es muy importante contra quién juegan los locales y la fecha. Por ejemplo, en Washington el juego más caro suele ser contra el acérrimo rival Dallas. El costo de ir a un partido de Monday Night Football también es mayor por ser prime time. Igual, un juego de Thanksgiving es más caro de lo normal, y no se digan los playoffs.
Otro factor es si logras conseguir boletos de primera mano. Si no tienes season tickets y tu equipo es popular, es probable que tengas que recurrir al mercado secundario y sitios de reventa legal, donde los precios suelen ser más altos.
Sin embargo, la gente va a los estadios cada domingo. Y es que si alguna vez has ido a un juego de NFL, sabes que la experiencia es buenísima y va más allá del partido.
Mucha gente empieza su día con un tailgate en el estacionamiento del estadio. Ya adentro están las tiendas oficiales con mercancía del equipo. Muchísimas opciones para tomar y comer. Hay para todos los presupuestos. Desde gayola a donde suelo ir, hasta los niveles de club y palcos.
La experiencia en algunos casos suele ser tan excéntrica como el área con albercas que hay en el estadio de Jacksonville o la nueva zona de suites con DJ y servicio de botella, que habrá detras de la zona de touchdown en el estadio de Las Vegas.
Coming to the Raiders’ Allegiant Stadium: The Wynn Field Club 🎊
➖ New club concept by Wynn Resorts
➖ Premium DJs, bottle service
➖ 42 TVs, a 9′ x 35′ LED screen
➖ Field level suites spanning entire endzone pic.twitter.com/EJFvwS53Fc— Front Office Sports (@FOS) May 11, 2021
Si piensas ir a un juego, ¿cuánto te puede costar?
Según un artículo que usó datos de SeatGeek, en tiempos de pre-pandemia, el boleto más barato en promedio fue para ver a los Bengalíes de Cincinnati por $99 dólares. Los más caro en promedio fue ver a los Patriotas en Gillette Stadium por $490 dólares.
Para la temporada 2021, los datos de ticketiQ sobre el costo de ir a un partido nos dicen que el equipo más caro para ver en vivo sin mis Raiders. Su boleto más barato para cualquier juego de la temporada es de $373 dólares. Le siguen los Patriotas y Packers con costos a partir de los $245 y $218, respectivamente.

*Según el boleto más barato en mercado secundario para cualquier juego de la temporada 2021. Con datos de ticketiQ.
Sin embargo, es probable que no vayas sólo al estadio y que posiblemente lleves a tu familia. Otro artículo con datos de Teammarketing.com quienes crearon el Fan Cost Index, nos dice que el costo real de ir al estadio para una familia de 4 es de ¡¡¡$1,351 dólares!!! Esto incluye los boletos comprados en mercado secundario, 2 cervezas, 4 refrescos, 4 hot dogs, 2 gorras y estacionamiento.
Para tener una dimensión de ese costo, el artículo menciona que es más que la renta mensual mediana en Estados Unidos. También sobrepasa el gasto mensual promedio en alimentos por hogar.
En mi caso, a estos costos hay que agregarles boleto de avión y hotel, para viajar a juegos fuera de Washington o ciudades cercanas donde puedo llegar en coche como Baltimore, Philly, Pittsburgh o NY.
Definitivamente es un lujo ir al americano. No para asistir a juegos cada semana de la temporada. Pero ir al estadio una o dos veces al año con familia y/o cuates vale muchísimo la pena, sobre todo si eres mega fan del deporte de las tacleadas.
Ya se anunció que los juegos de este año serán nuevamente abiertos al público sin límite de capacidad. De mi lado, con los cuidados necesarios ya hay planes de ir a un juego aquí en Washington. Si bajan los boletos, ojalá pueda ver a mis Raiders en Las Vegas. Si alguien se apunta y están dispuestos a pagar esos precios, avísenme que yo estoy puesto.
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